miércoles, 31 de diciembre de 2008

"La venganza del muñeco incinerado"


El año nuevo se acerca. Esta mas cerca de lo que pienso (Es mañana). Con el año nuevo viene la nueva esperanza de que este año 2009 todo saldrá bien. Para en especial, pues ahora que termine el colegio no se que mierda haré este 2009, tras el intento fallido de un examen de admisión.
Con el año nuevo viene también las costumbres, las cabalas, los amuletos, y muchas estupideces mas. Lo que más me llama la atención de todo esto, pasando por la ropa interior amarilla, las vueltas a la manzana con una maleta, corriendo entupidamente. Los baños de florecimiento, ya tantas cojudeces, mas. Pero la cojudes mayor es el armado de muñecos con la cara de algún personaje, y quemarlo cruelmente.
Talvez esta se la cojudes mayor, pues como puede haber gente ignorante, y de poco cerebro que queme muñecos, o que mejor dicho solo queme, en estos tiempo de calentamiento global. Los gases que genera este triste muñeco de muerte cruel, con el tiempo aumentara la temperatura de nuestro planeta, haciendo que los incinerados seamos nosotros.
Talvez ese sea unos pocos problemas que genera este inocente muñeco de corta vida, pues, para ponerla fácil. Si la temperatura sube, eso hará que los glaciares se derritan, al derretirse lo glaciares aumentara el nivel del mar, al aumentar el nivel del mar las ciudades costeras se inundaran. También provocara que en lugares donde nunca ah llovido llueva, y lugares lluviosos haya sequía. Una de las tantas consecuencias, será también la escasez de alimentos, y con el aumento de la población el planeta colapsaría.
Eso es lo que realmente causa el hombre a su habitad. Así es como le paga el ser humano al lugar que lo vio crecer. Esas son unas de las pocas cosas que causaría el calentamiento global. No quiero se apocalíptico, pero esta es la triste verdad, la verdad que nos matara, y acabara con la raza humana. No dejes que el muñeco se vengue

martes, 30 de diciembre de 2008

"La primera vez"


Sofía fue mi última pareja, una mujer única en su forma de ser, que me enseño como era la vida de verdad. Siempre fuimos una pareja dispareja. Ella la mujer relista, la que vive la vida como es, la mujer trabajadora, la mujer, mi mujer, pues aunque ya no estoy con ella y hayamos terminado de la peor manera, siempre será un pedazo de mi vida, aunque ella no lo quiera. Yo siempre fui el vagabundo, el que no le importaba nada, solo ella, el loco que la hacia reír a cada instante, y que no podía vivir sin ella, y cuando la tenia a su lado sentía que levitaba, se sentía Dios, y el ser mas feliz de este mísero mundo.
En el tiempo que estuve con ella que fue en el colegio, fui una persona aplicada en los estudios, ayudaba a ella en las cosas que pedían en el colegio, pues ella tenia otras cosas de las cuales ocuparse en su casa que la limitaban de hacer sus tareas. En esos momentos estuve con ella, y la ayudaba y hacíamos la tarea juntos.
Clase de ingles.
-Que te parece si vas a mi casa a hacer la tarea-le dije.
El profesor había dejado una tarea muy sencilla. Ese mismo día salía mi madre de paseo con mi hermano a Chosica, y yo aprovechándome de ese momento invite a Sofía a mí casa. Ese seria el día elegido por mí para hacerla mi mujer (aunque suene un poco machista). L a tarea era demasiado sencilla, pero yo abusando de la confianza que ella tenia hacia mi, le engañe diciendo que la tarea estaba sumamente difícil, sabiendo yo que la haría en menos de media hora.
Ella llego puntual. Yo había casado una pequeña botella de vino, aprovechando ya de la ausencia de mi madre. Empezamos primero por la tarea, mientras le explicaba le arrancaba un beso, y así paso un rato, y termine.
-Que, tan rápido?
-Bueno, es que cuando llegue a mi casa vi que estaba fácil.
- Bueno, entonces ya me voy. Te dejo.
-Pero… Porque. Mira acá tengo la botella de vino, y no la hemos probado.
Encendí la música, y tomamos unos tragos, nos pusimos a bailar (cosa que solo hago con mis parejas, o en muy rara vez).
Cuando el trago ya estaba en mi cabeza me di cuenta, de que ella también estaba encima mió. Nuestros besos apasionados, ella sobre mí pidiéndome que la hiciera mía. Yo jamás pensé en sexo o en placer cuando lo hicimos (no es la letra de Pedro Suárez Vertis), pero ella ya estaba desnuda sobre mi, y lo demás lo dejamos a nuestros cuerpos, nosotros éramos uno solo, nada mas.
-Mierda! Sofía, tocan la puerta.
Me vestí ligeramente, y era ella. Mi madre. Al abrir la pequeña ventana vi su rostro, y sus ojos iluminados por la poca luz que había en esa oscuridad nocturna. Vi su rostro cerré rápidamente la ventana, al voltear Sofía estaba atrás mió, al verme pálido (mucho mas que de costumbre) y me pregunta que pasaba. Que podía hacer en ese momento, en un segundo se me cruzaron millones de ideas en el cerebro de las cuales ninguna comprendía, en ese momento me acorde de la maldita puerta que da a la calle y que nadie usa. Seria una alternativa poco caballerosa, pero tenia esa alternativa, y la otra donde Sofía seria en cierto modo humillada por mi madre. Podía hacerme cargo de la botella de vino, ya que tenía un olor a trago único, capaz de embriagar a mí madre con solo olerme
- Sofía, mi madre ya llego.
-Pucha, ahora
-Ya, mira sal por la puerta que esta en el pasadizo. Cuando mi madre cierre la puerta tú sales.
Ella se alejo un poco nerviosa, pues era en cierto modo mucho más valiente que yo. Abrí la puerta y entro madre preguntado
-¿Por qué cerraste la ventana? Hueles a trago, has estado tomando.
Plamp! Sofía cerró la puerta, pero lo hizo tan fuerte que mi madre oyó el ruido.
- ¿Qué fue eso? ¿Quién salio por ahí?
-Nadie-conteste sumamente nervioso, con el temor de que mi madre saliera a cerciorarse de quien era la persona que salio por esa puerta. Y así lo hizo. Yo me interpuse, y ella dijo que fueron unos amigos míos los que salieron por ahí. Yo le di la razón.
Mi madre de luego me mando a arreglar el desorden de la casa, pero me quede con la satisfacción de que tuve por una tarde a la mujer que ame y quizá siga amando.
Al día siguiente en el colegio no hablamos nada al respecto, como si no hubiera pasado. Por eso la admiraba

jueves, 25 de diciembre de 2008

"Se busca"



Se busca: Noel Nicolas.

Alias: Papa Noel, Santa Claus, San Nicolas, Père Noël, Father Christmas, Sankt Nikolaus, Sanct Herr Nicholaas, Kolya, Niklas, Pezel-Nichol, Semiklaus, Svaty Mikulas Viejito Pascuero.

Delito: Estafa, Asesinato, Explotacion de menores, Trata de personas y Robo.

Vestia por ultima vez un gorro rojo con negro, botines negros con hebillas, llevaba una barba blanca, un abrigo de terciopelo rojo, con borbes blancos.

Bases: La imposibilidad de que este tipo pueda dar la vuelta al mundo en un minuto, y al mismo tiempo repartir regalos.

La imposobilidad de que este sujeto viva desde el siglo IV.

Detalles. Hoy desperte por la mañana entusiasmado, para disponerme a ver mi regalo de navidad (Le habia pedido que me regale el libro "La fiesta del chivo"de Mario Vragas Llosa). Tres dias antes habia enviado mi carta via serpost al Polo Norte en la cual inverti la cantidad de 5 soles por correo rapido. Luego de despertarme hoy 25 de diciembre a las 10am vi en mi estante de libros un libro. Un libro que no habia pedido, era "La bruja de portobello" de Paulo Coelho, al tiempo que lo vi, reclame iracundo la equivocacion que habia comedito el estupido gordo navideño, que pudo confundir a Vargas Llosa, con Paulo Coelho. Decidido tire el libro por la ventana de mi cuarto, muriendo en el acto 5 arañas tejedoras. Es por eso que me dirijo a la justicia del blog, y que este tipo sea buscado por todo el mundo antes de que acabe el 25 y entre en un estado de somnolecia y duerma hasta el prximo año, mientras sus sufridos duendes trabajan. Quien sabe de donde los habra secuestrado, para explotarlos durante el año haciendo juguetes que nunca seran para ellos.

Lima, 25 de diciembre del 2008

lunes, 22 de diciembre de 2008

"El escritor y el payaso"

Este es un articulo de Jaime Bayly en el diario Correo lo lei y me encanto ojala les guste
Conocí a Mario Vargas Llosa en un chifa de Miraflores un sábado que Arturo Salazar, entonces director de La Prensa, decidió reunir a sus jóvenes turcos con el gran escritor. Era 1982 y Mario llevaba bigotes, era muy serio y hablaba mucho, en un tono que te replegaba al silencio. Ya era una gloria literaria. Yo tenía entonces 17 años y me dediqué a comer arroz chaufa y tratar de entender aquello de lo que se hablaba, que me resultaba esquivo.En algún momento Mario me dijo que había leído un reportaje mío sobre los intelectuales de izquierda que vivían cínicamente de la caridad capitalista. Me dejó muy contento.Pero me sorprendió su bigote y su extrema locuacidad en tono papal.Luego me hice amigo de Álvaro, su hijo mayor, que llegó un día a La Prensa, enjuto y barbudo, con un artículo defendiendo a los sandinistas y contando que había abandonado la universidad de Princeton para ser periodista en Lima.Nos hicimos amigos. Teníamos casi la misma edad, él apenas unos meses más joven que yo. Me pareció un tipo valiente, honesto, divertido.En represalia por dejar Princeton y volver a Lima, Mario echó a Álvaro de su casa en Barranco. Como no tenía dónde dormir, Álvaro terminó pasando la noche en el departamento de un amigo. Recuerdo sus risas contándome que un domingo a mediodía entró al cuarto de nuestro amigo a preguntar dónde estaba el café y lo encontró copulando con un gordo velludo.Álvaro terminó asilado en casa de Fernando de Szyslo, amigo de la familia. Cierta tarde, Mario lo citó en el parque de Miraflores para convencerlo de regresar a Princeton. Alvaro volvió a La Prensa con un ojo morado. Mario le había dado un puñete. Ya se sabe que los grandes pensadores liberales a veces dan golpes a sus amigos escritores o a sus hijos díscolos. (Es siempre más fácil ser liberal en las palabras que en los hechos).Desde entonces Mario me dio un poco de miedo, me hizo recordar a mi padre, que me pegaba cuando no le obedecía.Álvaro y yo nos hicimos amigos y su hermano Gonzalo, gran tipo, también fue mi amigo fugaz. Alguna vez nos encontramos en San Juan, Puerto Rico, y Gonzalo y yo preferíamos fumar marihuana y bañarnos en el mar manso y tibio que asistir a las conferencias de Mario.En ese viaje me enamoré de Morgana, la hija menor de Mario. Volvíamos de la playa y nuestras piernas desnudas se rozaron y tuve una inesperada erección y ella lo notó, creo que divertida o halagada o espantada. Nunca pasó nada más, para mi desdicha: que lo sepas, Morgana.Luego vino la locura de la campaña presidencial. Mario hablaba y hablaba como un predicador en celo y nadie lo entendía y creo que Ribeyro tuvo razón cuando le hizo decir a su Luder que Mario imponía con prepotencia sus opiniones, no sabía escuchar y se regocijaba escuchándose a sí mismo. Mario perdió por arrogante, malhumorado e intelectualmente vanidoso. Nadie entendía sus discursos. Citaba a Smith, Hayek, Mises, Isaiah Berlin. Los peruanos naturalmente lo odiaban, porque les recordaba su ignorancia.Apoyé a Mario con entusiasmo desde mi programa. Pero cometí un error. Una tarde Freddy Cooper me pidió que asesorase a Mario. Me preguntó si lo haría a título honorario o por dinero. Pedí dinero. Nunca más me llamaron.Cuando perdieron, Mario tuvo el gesto de invitarme a comer a su casa con Patricia, en vísperas de irse a París. Por esos días Álvaro me pidió ayuda para que le cediera mi programa en Santo Domingo, del que luego de cinco años de viajes mensuales estaba ya harto, y por suerte conseguí cederle la posta. Decidí irme a Washington a escribir una novela, huyendo de las servidumbres de la televisión y viviendo austeramente de mis ahorros. Durante cuatro gloriosos años, fui libre, expatriado, escritor a tiempo completo y caminante de barrios apacibles.Cuando terminé la novela, se la envié a Mario, que estaba en Princeton. Tuvo la generosidad de leer aquel mamotreto. Tiempo después, nos reunimos en el Palace de Madrid. Elogió moderadamente la novela, dijo que debía corregirla y publicarla y me ayudó, llamando por teléfono, a que Seix Barral la publicase. Además, se dio el trabajo de escribir una frase exagerada, diciendo que era una excelente novela, lo que también escribió, con entusiasmo y sin reservas, Miguel García Posada, crítico de El País de España, a página entera, en abril de 1994, suplemento Babelia. Yo no sería un escritor si no fuera por el gran Mario Vargas Llosa, que me abrió las puertas de España y me protegió de las incalculables mezquindades de la prensa peruana.Pero los Vargas Llosa son amigos difíciles y lo que comenzó tan bien ha terminado mal.Primero fue Mario que me llamó snob en El Comercio porque no quería marchar con Álvaro protestando contra el felón de Fujimori. Luego fue de nuevo Mario llamándome chismoso e intrigante y culpándome de la renuncia que Álvaro presentó tardíamente a Toledo (tardíamente, porque cuando Toledo negaba como hija a Zaraí, Álvaro seguía defendiéndolo, trepado sobre un camión, con camisa amarilla, la noche de la primera vuelta). Si bien le aconsejé que renunciara en una carta breve, alegando motivos personales, y que no hiciera pública la información confidencial que poseía como asesor del candidato, porque sería visto como desleal o traidor, Álvaro no me hizo caso como nunca le hizo caso a nadie, ni a sus padres. Y Mario injustamente me culpó de la decisión de su hijo. Quedé decepcionado de que Mario no dijera una palabra contra Toledo en la campaña por negar a su hija Zaraí y negarla ante los tribunales, acusando a la madre de prostituta, todo lo cual, en un país civilizado, habría destruido la carrera política de Toledo y lo hubiera llevado a la cárcel. Luego apoyé a Álvaro en la campaña por el voto en blanco y lo hice porque me dio pena que, tras apuñalar moralmente a Toledo y ser criticado por su padre, se quedase confundido, sin juego político.Años después, fui profesor en Georgetown y vecino de Álvaro. Nos veíamos a menudo. Le conté que estaba tentado de volver a El Francotirador en la campaña peruana del 2006. Me animó. Me dijo: Hazlo. Sácale toda la plata que puedas a Ivcher. Me lo dijo en su camioneta negra, saliendo de los cines de Georgetown.En febrero de 2006 comencé El Francotirador. Desde entonces, Álvaro me eliminó como amigo, sin explicación alguna. No contestó más mis correos. Pasé por DC, lo llamé y tampoco respondió. Supuse que me había dado de baja por trabajar con Baruch Ivcher, su enemigo. Irónicamente, cada tanto Álvaro pasaba por Lima y daba entrevistas a la señora Valenzuela en el canal de Ivcher, al señor Tafur (que salía los sábados en el canal de Ivcher), e incluso al diario Trome (que no es el New York Times) a doble página. Pero Ximena, mi productora, lo llamaba para invitarlo a El Francotirador y él ni la atendía y a mí, ni saludos.Luego pasaron dos percances o infortunios que, me temo, agriaron más las cosas. Me invitaron a la boda de Morgana en Máncora y no pude ir porque estaba en Buenos Aires (pero me excusé con las secretarias). A los pocos días no me invitaron a la fiesta de Mario por sus setenta épicos años en La Huaca, a la que, de haberme invitado, tampoco hubiera ido, porque tenía que pagar para asistir al banquete.Hace pocas semanas fui al correo en Madrid y despaché una novela para Mario y Patricia (con todo mi cariño) y otra para Álvaro y Susana (con la esperanza de reanudar nuestra amistad).El otro día, un pasquín peruano, con evidente mala leche, le preguntó a Álvaro por mí, presentándome como representante de la cultura frívola y acanallada, y mi amigo no me defendió. Yo lo hubiera defendido sin dudarlo de una pregunta tan insidiosa.Y luego Mario le dice a mi amigo Pedro Salinas en una entrevista reciente: Bayly es inteligente y agudo, pero algo payaso. En efecto, puede que en ocasiones yo sea algo payaso (o divertido, según quien me juzgue), como Mario es a menudo algo solemne, pomposo y aburrido, por ejemplo en aquella obra de teatro que vi en Guadalajara o quejándose de la cultura del espectáculo, cuando él mismo hace de su vida un espectáculo incesante. Porque si tanto le molesta la cultura del espectáculo, que se recluya en una casa de campo y deje de exhibirse ante las cámaras de todo el mundo (que es una parte de la cultura del espectáculo, aquella que lo glorifica, que no parece irritarle tanto).Pensé que Mario y Álvaro serían siempre mis amigos. Ahora no estoy tan seguro de ello. Quizá sea lo mejor, dado que en todo escritor que se respete debería agazaparse la sombra del parricida, como bien sabe Mario, a quien seguiré queriendo aunque me diga payaso, un oficio que, por otra parte, es tan noble o más que el del escritor.

"Recordando viejo tiempos"


Es domingo, camino hacia la plaza mayor, hoy es un día especial para todo el Perú. Hoy es la Teleton, y saludo el gesto del presidente García en organizar la Teleton en palacio de gobierno, y juntar a todos los canales, cosa que hasta donde yo se nunca se ah hecho en el Perú. Al bajar de la combi (la verda no se porque odio tanto las combis, será por su imprudencia al manejar) pase el hermoso puente “rayos del sol”. Siempre adore Lima, y mas aun de noche, así que aprovechando la teleton, fui a visitar aquella cuidad que me acogió en mis tiempos bohemios, el los cuales me escapaba de mi casa todo rebelde para irme dormir el la plaza San Martín, y pasear por todas esas calles que acogieron a personas, que de verdad valen la pena. En esos tiempo no sabia mucho de literatura, pero sabia lo que era la vida, sabia lo que era huir de casa, e ir al único lugar en el cual me sentía libre me sentía yo.
Lima no ah cambiado mucho, aunque ahora esta mas ordenada y mas limpia, gracias ala municipalidad y los propios transeúntes que han tomado conciencia, sobre el valor que tiene esta cuidad. Lima sigue aun siendo el lugar que mas me gusta visitar, luego esta la avenida Larco, pues las considero los sitios ideales para poder inspirarse para escribir, para poder hacer literatura.
La gente abarrotaba la plaza mayor, decidida a ver a su artista favorito, y poder verlo de cerca, de pasada al presidente, que muy pocas veces sale de su guarida (palacio) para unirse a la plebe, y poder compartir la solidaridad para salvar al Hogar Clínica San Juan De Dios, que ya hace mucho tiempo sufre por dinero, es bueno poder ayudar, y es bueno varias empresas que son excelentes subiendo los precios se sumen a esto.
Deje la plaza mayor para caminar por el jirón de la Unión, un lugar donde puedes descansar, comer rico, y juntarte con todas las razas de beste país multirracial: los cholos, los gringos, los negros, todos en el jirón de la Unión, me encanta caminar por ahí, y sentirme mas bohemio que nunca. Que las luces me cieguen los ojos, que mareen, porque vivo en Lima, cuidad que amo, las personas que amo, la comida que amo, el extraordinario pisco (que es peruano). Todo eso pertenece a mi cuidad, y aunque haya gente que no la valore, y que siga ensuciando, orinando, eso es lo de menos. El peruano es fuerte, es valiente (¿Seré peruano?).
Ya era de noche, la Teleton seguía, y s quieren saberlo, yo también hice mi donación de 5 solcitos, que aunque es poco se que servirá, además desprenderme de dinero me cuesta trabajo. La gente bailaba al ritmo de la cumbia, coreaba canciones, y tomaba (¿porque el peruano será tan borracho?). Dejo la plaza mayor y me voy la alameda Chabuca Granda, para luego dirigirme a mi casa, dormir y pensar que escribire luego.?

domingo, 21 de diciembre de 2008

"Los que nunca conocieron a Papa Noel"


En la siguiente foto se puede ver a un niño africano agonizando a causa del hambre, a su lado el gallinazo espera la hora de su muerte para devorarlo.
Siempre me pregunte que si realmente Dios existía, porque había tanta injusticia en este planeta, porque la gente se mata por la más mínima cojudes.
Con este post no quiero conseguir cambiar el mundo, no quiero que la gente me siga, solo que tome conciencia de o talvez lo que significa una navidad abundante con pavo, paneteón, y chocolate. De lo felices que somos al reventar cohetes, de lo felices que somos al tener a la familia al lado. Eso es navidad quizás, y no los regalos, no el consumismo, la crisis nos mata
El algunos países “desarrollados” se tiene la costumbre de que los supermercados almacenen los alimentos hasta que estos de descompongan, para luego ser incinerados, habiendo tanta gente en África que muere de hambre, de sida, de cualquier cosa, porque la gente no se alimenta, por que no hay recursos, porque sus gobernantes mas piensan en armas, porque viven traumados, porque acaban de conocer lo realmente que realmente es la libertad, mientras sus países solo se preocupan por compara armas y hay pocos voluntarios, porque lo gobiernos hacen poco o nada para que esta situación cambie, que el hijo de puta de Bush siga matando gente inocente en Irak, que los soldados se decapiten entre ellos y cuelguen los videos sangrientos en Internet.
La verdad yo soy quien para juzgar a Dios si es que realmente, y si algún día lo veo en el cielo le diré “Porque tan tarde” “Porque dejaste que pasara todo esto” “Porque en tu nombre la gente mata”
Si alguien tiene que decirme algo por favor necesito su opinión, los cometario están abiertos a ustedes, esto no puede quedar así, que lo poco que se haga sea bueno.
Felices navidades, Año nuevo


Aca algunos videos de referencia:


http://es.youtube.com/watch?v=ak864UH3nzM

http://es.youtube.com/watch?v=DUxsF9plrco

http://es.youtube.com/watch?v=_y9DtxfqPBg&feature=related

viernes, 19 de diciembre de 2008

"La estrella de Rebeca"

...Aldo caminaba perdidamente por Larco, sin saber como ni cuando, pero estaba allí, el sabia que tenia que salir de la monotonía de su hogar, de los gritos de su madre, y las veces que su padre le hacia acordar lo fracasado que era, no aguantó mas y salio. Pensaba para variar en Rebeca. Hacia mas de una semana que no la veía, no la llamaba por que sentía que si la llamaba la extrañaría mas, así que se trago su orgullo, y desistió de llamarla.
Al caminar por Larco veía los grandes edificios, las tiendas llenas de patucas con narices respingadas, probándose algún vestido, o señoras con algún sombrero pomposo, los caballeros de pipa de los cuales Aldo juraba que se habían perdido en el tiempo. Caminaba cabizbajo, mirando la vereda y la pista sorteando los carros, que a punta de insultos lo hacían salir de la pista. En resumen, Aldo era un despojo humano.
Dejaba Larco para meterse al parque Kennedy, para sentarse en el césped. Saco de su maletín, lo único que traía, un cuaderno donde escribía los post que luego publicaría, y un lapicero que le robo a su hermano, dibujo un boceto del ovalo de miraflores, que salio bien, pero no podía sacarse de su mente aquella mujer que nunca lo correspondió, bajo aquella avenida pedregosa que lo conduce a la playa, pasando por una discoteca homosexual, en la cual se tomo unas fotos hace años. Cada vez que baja por ahí, siempre tenía una mujer en la cabeza. Hace un año era Sofía su ex enamorada que se fue con su mejor amigo, y ahora Rebeca. Ya se hacia de noche, y no tenia miedo de que algo le pase, solo quería volverá ser ese tipo solo, deprimido, que escucha música clásica, y jazz a escondidas.
Se sentó en unas piedras, saco el cuaderno, y miro al cielo, ese cielo que pocas veces se ve despejado como ese día, en el cual se veían las estrellas. Al ver el cielo y sus estrellas, recordó aquel día en el paso una noche con Rebeca haciendo tareas, y al salir a su balcón vieron las pocas estrellas que se pueden ver en el cielo contaminado de Lima, y reconoció una estrella. Esa estrella era igual a la que había visto con Rebeca, y cuando le dijo que solo quería ser su amigo, que nada mas, que ya no la quería, y sea feliz.
Aldo dibujo el cielo, y fue de regreso, paso por ese hediondo puente, en el cual un pobre indigente estaba orinando. Aldo hubiera deseado que el indigente lo orine a el.

"La trampa de Sandra" (para mayores de 18)

- Alo?
Era Sandra, la chica del post anterior. Llorando me decía que tenia que hablar conmigo urgente, que le había pasado algo malo, y que no podía mas. Su voz se oía por el auricular quebrada, y sollozando sin parar
Le dije que me espere en cierto lugar que en media hora me alistaba y salía en su auxilio. Y así fue me duche, cambie de ropa, y Salí apurado en busca de mi amiga, que por mas propuestas indecentes que me haya hecho, por mas que me haya hecho pecar es mi amiga. El carro demoraba, no avanzaba al ritmo que yo quería, cuando ya me daba por vencido escuche timbrar mi celular (el de 69, barato nomás), era Sandra, se le oía mas calmada, y quería aun reunirse conmigo, yo le dije que ya estaba por llegar, que solo era cuestión de minutos, que me espere.
Baje de la maldita combi que me dejo el trasero molido por los malditos baches de mi cuidad capital, aquellos que están años y nunca los rellenan. Cuando baje vi que Sandra no había llegado, la espere por unos minutos y a lo lejos la vi llegar. Sandra era una chica delgada, tez clara, cabello castaño, y llevaba una blusa con un escote veraniego con una falda sobre las rodillas. Cuando me vio sonrió picadamente, ya no quedaban vestigios de su llanto, solo me dijo acompáñame a mi casa quiero hablar contigo, la acompañe sin dudarlo. En el carro camino a su casa le preguntaba por que me había llamado
- Dime si no soy buena actriz.
Mi rostro palideció, entonces para que me llevaba a su casa? En el camino permanecí callado, cuando llegamos a su casa ella abrió la puerta, al cerrarla, me beso ¿Me beso? ¡Me beso!
-Oye tranquila, tus padres pueden venir
- No te preocupes sonsito, no están
Ella se me abalanzo encima, y me llevo de lleno hacia el sillón. Me pare y le dije:
-¿Tu me dijiste que te pasaba algo? Y por eso me has hecho venir de mi casa ¿Por las puras?
- No niño no has venido por las puras. Has venido a cumplir tu promesa.
Ella se abalanzo nuevamente hacia mí esta vez quitándose la blusa, y dejando sus pechos claros al aire.
-Sandra, mira sabes tengo irme. Ya hablamos sobre esto, tú sabes lo de Rebeca ¿Y tu enamorado?
-Ya te dije el esta de viaje.
Me empezó a besar suavemente. Yo me preguntaba por que tenia la desgracia de parecerme a su enamorado, yo jamás me considere un hombre atractivo, al contrario siempre pensé que era un tipo toxico por así llamarlo.
Cuando reaccione ya estaba en la cama de Sandra, ella estaba desnuda frente a mi, podía ver perfectamente lo que no se veía con el uniforme, su cintura delgada entre mis manos, sus claros senos sobre mi pecho, y su sexo a la deriva, tratando de enredarse sobre el mió. Todo lo que me prometió anteriormente fue cumplido rígidamente. Llego el momento en que enredados ella estaba frente a mí sexo, y se dispuso a succionarlo lentamente, con movimientos coordinados. Y ahora me tocaba a mi, tenia su frágil sexo frente al mió, así que decidí sorberlo lentamente, al poco rato lo sentí palpitar. Entre enredos así pasaron 3 horas. Al terminar me sentí una basura, pues me sentí usado de la peor manera, pues sabia a que me metía, y “donde me metía”.
En la combi camino a casa, al igual que la primera vez me baje con el culo molido (malditos baches).

Cosas que pasan cuando lees "Travesuras de la niña mala" Vargas Llosa
El relato contado no nesesariamente es cierto, puede ser producto de la cafeina
 

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