
PROFESOR DE LITERATURA.
En los últimos exámenes que tuve en la academia me preguntaban a que prensaba postular. Un día al llevar los resultados medianamente buenos, mi madre me pregunto:
-¿Por que pusiste literatura en profesión?
-Porque es a lo que pienso postular si ingreso,
-Ay!, hijo, pero para profesor de literatura. Eso no te va.
-No madre, no es profesor de literatura, es escritor.
Tras una conversación con larga con mi madre tratando de convencerme, de cómo podía ser escritor. Que me moriría de hambre con esa profesión, y muchas cosas mas tome en cuenta esta pequeña red que se empezaba a crecer en torno a mi carrera, pues había notado que las personas que me preguntaban, que estudiaría, tras oírla respuesta me decían: “Hay que loco, profesor de literatura”.
Como puede alguien confundir ser escritor con ser profesor de literatura, son dos cosas distintas, pero no quiero reclamar, quiero buscar un causa.
Una de las tantas causas, quizá sea la poca cultura que desgraciadamente abunda en este país. Claro los que tiene blog no los considero incultos porque el simple hecho de publicar algo ya es símbolo de arte literario, y cultura. Si alguien me conoce y lee este post, por favor cuando me pregunte que voy a estudiar y te conteste Literatura no me digas profesor de literatura, porque… ¡CARAJO NO ES LO MISMO!
LA BIBLIOTECA SIN LIBROS.
-¿Por que pusiste literatura en profesión?
-Porque es a lo que pienso postular si ingreso,
-Ay!, hijo, pero para profesor de literatura. Eso no te va.
-No madre, no es profesor de literatura, es escritor.
Tras una conversación con larga con mi madre tratando de convencerme, de cómo podía ser escritor. Que me moriría de hambre con esa profesión, y muchas cosas mas tome en cuenta esta pequeña red que se empezaba a crecer en torno a mi carrera, pues había notado que las personas que me preguntaban, que estudiaría, tras oírla respuesta me decían: “Hay que loco, profesor de literatura”.
Como puede alguien confundir ser escritor con ser profesor de literatura, son dos cosas distintas, pero no quiero reclamar, quiero buscar un causa.
Una de las tantas causas, quizá sea la poca cultura que desgraciadamente abunda en este país. Claro los que tiene blog no los considero incultos porque el simple hecho de publicar algo ya es símbolo de arte literario, y cultura. Si alguien me conoce y lee este post, por favor cuando me pregunte que voy a estudiar y te conteste Literatura no me digas profesor de literatura, porque… ¡CARAJO NO ES LO MISMO!
LA BIBLIOTECA SIN LIBROS.
Ya llevo tres fatídicas semanas estudiando en la academia, una academia en cierto modo buena. La enseñanza es buena, pero buena en números, pues al parecer he notado que hay cierta afinada a la xenofobia con la literatura. Llevo a la semana 1 hora de literatura, mientras que en cursos como números (Física, Química, Trigonometría, Algebra, Aritmética, Razonamiento Matemático) llevo a lo mucho 4 horas. Bueno a eso no le tomo mucha importancia, porque ya bueno los números han ganado lugar en el mundo a las letras.
Cierto día decido ir a visitar la biblioteca ilustre de mi academia. Es un amplio salón donde a mi parecer no se puede estudiar. Saludo cordialmente a la señora bibliotecaria y le digo:
-Por favor un libro de literatura sobre el “Boom latinoamericano”
- Me lo podrías repetir?
Tras repetirle un la solicitud me dijo que no había, y tras haberle repetido un sin fin de títulos sobre libros de literatura, me contesto siempre lo mismo: “No hay”. Todo es malo ahí., Llevo 1 hora de literatura a la semana, y la profesora es alguien que no se deja entender, a cambio de números los cuales en suma llevo 6 horas semanales, queriendo yo postular a literatura
Salí indignado, y me di cuenta de que en un país como en el Perú no podía ser escritor, por más que quiera
EL LIBRERO QUE QUEBRO.
Estoy en el mercado con mi madre, tenemos que hacer las compras de la semana, hace días que no vengo al mercado y eso m entusiasma. Los mercados son para un lugar donde puedes conocer la historia de un pueblo, sus costumbres, su gente.
Cargo la bolsa del mercado –solo para eso me lleva al mercado, para cargar la bolsa-. En un descuido de mi madre, le digo si puedo ir a ver los libros donde el librero del mercado.
El librero, es un tipo barrigón, de pocos cabellos canos, y barba rala. Vende libros, pero en versión pirata, cuando estoy bajo de recursos y con ganas de leer algo compro unos piratas con el perdón de mis ídolos. Veo al tipo a los lejos, pero noto algo distinto, en su puesto ya no tiene libros, si no pollos. Vende pollos pequeños, y de los libros solo quedan algunos muy pocos. Me acerco y le pregunto ¿Qué paso con los libros que vendía?
-Ya no sale a cuenta. Ya nadie compra libros. Este país esta jodido.
Salí decepcionado una vez mas de mi país. Ya no podré compara libros piratas cuando no tenga plata. El no tiene la culpa de vender libros piratas, el no tiene la culpa de vivir en un país donde nadie entiende lo que lee. Lastima señor librero, se le extrañara
Cierto día decido ir a visitar la biblioteca ilustre de mi academia. Es un amplio salón donde a mi parecer no se puede estudiar. Saludo cordialmente a la señora bibliotecaria y le digo:
-Por favor un libro de literatura sobre el “Boom latinoamericano”
- Me lo podrías repetir?
Tras repetirle un la solicitud me dijo que no había, y tras haberle repetido un sin fin de títulos sobre libros de literatura, me contesto siempre lo mismo: “No hay”. Todo es malo ahí., Llevo 1 hora de literatura a la semana, y la profesora es alguien que no se deja entender, a cambio de números los cuales en suma llevo 6 horas semanales, queriendo yo postular a literatura
Salí indignado, y me di cuenta de que en un país como en el Perú no podía ser escritor, por más que quiera
EL LIBRERO QUE QUEBRO.
Estoy en el mercado con mi madre, tenemos que hacer las compras de la semana, hace días que no vengo al mercado y eso m entusiasma. Los mercados son para un lugar donde puedes conocer la historia de un pueblo, sus costumbres, su gente.
Cargo la bolsa del mercado –solo para eso me lleva al mercado, para cargar la bolsa-. En un descuido de mi madre, le digo si puedo ir a ver los libros donde el librero del mercado.
El librero, es un tipo barrigón, de pocos cabellos canos, y barba rala. Vende libros, pero en versión pirata, cuando estoy bajo de recursos y con ganas de leer algo compro unos piratas con el perdón de mis ídolos. Veo al tipo a los lejos, pero noto algo distinto, en su puesto ya no tiene libros, si no pollos. Vende pollos pequeños, y de los libros solo quedan algunos muy pocos. Me acerco y le pregunto ¿Qué paso con los libros que vendía?
-Ya no sale a cuenta. Ya nadie compra libros. Este país esta jodido.
Salí decepcionado una vez mas de mi país. Ya no podré compara libros piratas cuando no tenga plata. El no tiene la culpa de vender libros piratas, el no tiene la culpa de vivir en un país donde nadie entiende lo que lee. Lastima señor librero, se le extrañara