
En algún lugar de Lima un alma se esconde de mi. Sus intenciones son oscuras. Solo ella sabe que mi alma puede encontrar a la suya. Con el gas que la rodea su cuerpo se materializa, y toma forma femenina. Como una reacción química. Sus caderas pronunciadas, y su cintura delgada me animan a buscarla. Aunque ella huya. Y su cabello castaño brilla en el invierno limeño.
Tal vez así podría empezar esta historia pero no. No quiero más historias de amor, no quiero más recuerdos ajenos. Solo quiero olvidarla, debo reconocer que fui un idiota, pero George también tiene corazón.
Todo comenzó semanas antes de que las clases en la academia terminaran, la preocupación de que haríamos con lo nuestro invadía nuestras mentes, y algo con que yo tendría que luchar: Su padre. Ese fue el único obstáculo que tuvimos durante toda nuestra relación, pues por algún motivo ella no quería que hable con él, y ni siquiera que lo vea o me vea, me tenía muy escondido. Hasta ella empezó insinuar que debíamos terminar, yo trate por todo medio que no se dejara llevar por su padre, hasta que al final decidimos seguir, solo que no conté con un último impedimento: Vivíamos muy lejos.
Ella vivía en el Cono norte y yo en el Sur, pero le dije que eso no nos separaría que haría todo lo posible para verla. No fue así.
El ultimo día de clases, 19 de diciembre nos besamos con tanta pasión y tanto amor que deseaba que ese momento nunca terminara. Quizá no me imaginaba lo que seguía:
La promesa: Tras el último beso prometimos vernos el 25, el día de Navidad en el paradero, en el mismo paradero donde nos vio la señora Inés, en el mismo paradero donde tomaba el carro junto con ella para acompañarla desde la av. Bolivia hasta Tacna, el mismo paradero en el que nos besamos. Nunca se cumplió.
El 22 en la mañana recibí un mensaje diciendo que no nuestro no podía seguir. No hice nada. Hasta el día de hoy no sé nada de ella no la llamo, por más que quiera, pero tras un largo trabajo, pude encontrar su dirección, y saber donde vive, ya que nunca quiso que sepa donde vivía, ahora que debo hacer, buscarla, con el riesgo que me tire la puerta o salga su padre y la meta en un lio, o guardármelo para mí solo?
La extraño es cierto, pero no sé si en realidad ella a mi